El Gobierno de Navarra ya impulsa la rehabilitación energética en edificios residenciales de once barrios concretos de diez distintas localidades de la Comunidad Foral con una inyección extra de ayudas públicas para que estas intervenciones actúen como palanca para revitalizar y regenerar el tejido urbano de sus entornos.

Con este objetivo, Navarra ha puesto ya en marcha el programa de regeneración urbana en Barrios aprovechando los fondos Next Generation, la última convocatoria de subvenciones y acompañamiento técnico a las comunidades vecinales de las seis líneas de ayudas que contempla el plan Biziberri de rehabilitación energética de viviendas y edificios.

El objetivo de programa, que el Gobierno de Navarra gestionará en estrecha colaboración con las entidades locales implicadas, está destinado a regenerar entornos urbanos y espacios públicos a escala de barrio que, por su estado de deterioro o vulnerabilidad social, requieran una intervención especial por medio de la rehabilitación energética integral de sus edificios. 

La delimitación de los ámbitos, los llamados ERRP (Entornos Residenciales de Rehabilitación Programada), ha correspondido a los propios ayuntamientos que se han propuesto participar en el programa y a partir de ahora el Departamento de Vivienda del Ejecutivo foral liderará, por medio de la concesión de ayudas y el acompañamiento de equipos técnicos profesionales de la sociedad pública Nasuvinsa y las oficinas de rehabilitación ORVE, los procesos de movilización de las comunidades vecinales y promoción de los proyectos de rehabilitación energética.

Convocatorias abiertas a las comunidades desde diciembre

El vicepresidente y titular de Vivienda del Gobierno navarro, José Mª Aierdi, la directora general Ana Bretaña y el presidente de la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC), Juan Carlos Castillo, presentaron el 10 de enero este programa de Barrios, cuyas convocatorias están ya abiertas desde que el Ejecutivo foral y los ayuntamientos implicados firmaron el pasado mes de diciembre en Madrid esta línea de ayudas complementarias financiadas por los fondos Next Generation EU. 

El programa de Barrios del plan Biziberri contempla la rehabilitación energética de 480 viviendas en edificios comunitarios que ya tienen acuerdo de ejecución en una primera experiencia. Estas actuaciones serán ampliables, en posteriores fases, a más otro millar más de viviendas incluidas en estos ERRP. Las viviendas que se reformarán en las primeras actuaciones están distribuidas en once barrios de diez municipios (ya que Pamplona aporta dos); concretamente, además de la capital navarra, en Burlada, Ansoáin, Villava, Tudela, Estella, Tafalla, Lesaka, Lekunberri y Uharte.

Las intervenciones en estos once barrios prevén una inversión total de 15 millones de euros, fundamentalmente destinados a acometer envolventes térmicas de edificios de vivienda colectiva, mejoras de su eficiencia energética y algunas actuaciones en los espacios públicos. Esta actuación se verá favorecida por una inyección de 7,6 millones de euros –la mitad de la inversión- a cargo del programa europeo Next Generation, supeditada a la obtención de determinados niveles de ahorro energético, a los que se sumarán otros 3,6 millones que concederá el Gobierno de Navarra por medio de su sistema permanente de subvenciones y otros 800.000 euros que aportarán las propias entidades locales. Estas ayudas estarán, en cualquier caso, condicionadas a que las comunidades vecinales beneficiarias promuevan ahora los proyectos de rehabilitación de sus edificios y movilicen los 3 millones restantes del programa con su propia inversión privada.

“Cambiar la vida en nuestras ciudades, barrios y pueblos”

“La línea de barrios del plan Biziberri es el programa que encierra una mayor potencialidad transformadora por medio de la rehabilitación energética de edificios, en cuanto que aúna los beneficios medioambientales, sociales y de regeneración del tejido urbano, los tres factores que más incidencia tienen para recuperar y cambiar la vida y la convivencia en nuestras ciudades, barrios y pueblos”, ha señalado el vicepresidente Aierdi.

Un total de 16 ayuntamientos en el conjunto del Estado se han adscrito hasta ahora al programa de Barrios que cuenta con financiación de los fondos Next Generation y 10 de ellos son navarros. Aparte, se han incluido también cuatro en Euskadi (Bilbao, Durango, Eibar y Lasarte), Getafe en la Comunidad de Madrid y Almendralejo en Extremadura. Y en número de viviendas, las 480 de las diez localidades navarras representan una tercera parte del total en el Estado.

El presidente de la Federación Navarra de Municipios y Concejos, Juan Carlos Castillo, ha agradecido la labor realizada tanto desde el Gobierno de Navarra como desde Nasuvinsa y ha destacado “el esfuerzo realizado por los ayuntamientos para optar a estos proyectos y por su disposición a financiar parte de ellos”. “Con ellos logramos mejorar la eficiencia energética de las viviendas y abordar la pobreza energética, aspectos que nos ayudan a cumplir con los objetivos marcados en el pacto de alcaldías”, ha añadido.

Además de activar y lanzar ya el programa de Barrios, la directora general de Vivienda, Ana Bretaña, ha dado cuenta también de otras mejoras sustanciales que ha introducido en otras convocatorias del plan Biziberri que habían sido lanzadas anteriormente. Así, se ha referido al incremento de las cuantías de las ayudas o ajustes que buscan una mayor flexibilidad de requisitos para abarcar a más proyectos o la agilización de los trámites que implican estos complejos proyectos.

Concretamente, el BON del pasado 5 de enero publicó la modificación de las convocatorias de ayudas del PREE 5000 (rehabilitación rural) y de Edificios. En la primera, la asignación de fondos disponibles se duplica de los 1,7 a los 3,4 millones de euros y el requisito del uso residencial de la superficie total se reduce del 70% al 25% para ampliar la cobertura a la tipología de casas características de la Navarra cantábrica.

En cuanto al programa de envolventes térmicas de edificios, la nueva convocatoria establece la posibilidad de compatibilizar las ayudas europeas de los MRR con las permanentes de rehabilitación del Gobierno de Navarra, lo que permite incrementar las subvenciones hasta los 17.500 euros por vivienda en entornos urbanos o los 20.000 euros por vivienda en zonas rurales.